¡Nos adaptamos al cambio de hora!
El cambio de horario puede influir en el sueño, el estado de ánimo, la energía y la concentración de niños, niñas y adolescentes. Durante los primeros días es normal que necesiten un pequeño período de adaptación.
En esta infografía compartimos algunas recomendaciones sencillas para acompañar este proceso: mantener horarios regulares de sueño, aprovechar la luz natural, realizar actividad física, cuidar la alimentación, limitar las pantallas antes de dormir y, sobre todo, conversar sobre cómo se sienten.
Recordemos que cuidar el bienestar emocional también es parte del aprendizaje.

